MATERNIDAD YO DENUNCIO

A mi me educaron así y no me ha pasado nada

«A mi me educaron así, y no ha pasado nada» …. ¿ o sí ?

Creo que si hay algo más difícil que educar a tus hijos es hacerlo sin que nadie te critique. Cuando no era madre tenía una idea preconcebida de cómo iba a educar a mi hija y se me llenaba la boca hablando con otras «no madres» de lo que haríamos y de lo que no en ese mundo desconocido de la crianza y cuando Mia nació todo ese mundo se desmoronó.

Se suponía que tenía que dejar a mi hija dormir en la cuna y no conmigo en la cama.

Se suponía que no la debía coger en brazos, porque luego se iba a acostumbrar.

Se suponía que debía llevarle a la guardería para que espabilase y se inmunizase.

Se suponía que tenía pasarle a su habitación con unos 6 meses más o menos (y lo mismo ya era hasta tarde)

Se suponía que tenía que dejarle llorar, sino, iba a pagar las consecuencias.

Se suponían tantas cosas… tantas cosas que la sociedad te hace ver que debes hacer. Tantas cosas que se supone que son «lo correcto»… Yo no soy una entendida en la materia, ni soy profesional dentro de la crianza lo que si se es cuanto me molestaban los comentarios que me hacía la gente que me invitaba amablemente a no tener apego a mi hija. Parece que el apego, y las muestras efusivas y públicas de amor están mal vistas.

Hemos oído hasta la saciedad frases céleres como : «¿Aún duermes con ella?Uf, eso va a ser el fin de tu matrimonio. ¿Siempre que llora la coges en brazos? Se va a acostumbrar. Déjala llorar, que tiene que aprender a dormir. Llévala a la guardería que se inmuniza y se espabilan antes.» «A mi me educaron así y no ha pasado nada».

«A MI ME EDUCARON ASÍ Y NO ME HA PASADO NADA»

Qué gran frase, como me he hartado de escucharla. ¿No nos ha pasado nada? ¿Seguro?

Yo me he guiado para criar a mi hija bajo el instinto puramente animal de una madre, casi de forma similar a cómo lo haría una leona con sus cachorros, haciendo en cada momento lo que mi corazón y mi instinto me decía. No he podido soportar dejar a mi hija llorando en la cuna porque el dolor que he sentido dentro es indescriptible, no he podido dejar que mi hija continuase en una guardería ante la pena que le causaba, no he hecho muchas cosas porque no tengo la necesidad de «preparar» a un bebé para este mundo canalla, tan pronto. No encuentro evidencia ni razón alguna para dejar llorar a un bebé, simplemente porque se supone que así tiene que ser, menos todavía, si es mi hija. ¿Qué clase de leona no acudiría ante los gemidos de su cachorro?

Y luego me paro a pensar y analizar esta frase: «A mi me educaron así y no me ha pasado nada»…(o, a nosotros nos educaron así y no nos ha pasado nada»)… y bueno, realmente, viendo como está el mundo en la actualidad; discrepo. ¿No os habéis parado a pensar en ello?

¿Y si realmente si nos ha pasado, y mucho? ¿Y si realmente esa falta de apego, esa falta de proximidad con los padres ha sido el causante de tanta frialdad, pasotismo, odio y todas esas cosas malas que nos encontramos en nuestra sociedad? Quizás si nos hubiesen demostrado más su amor (que no digo que no nos hayan querido),  si hubiésemos dormido con nuestros padres hasta edades avanzadas, si no nos hubiesen dejado llorar, si hubiésemos estado más en brazos, si no hubiésemos ido a la guardería tan pronto… Quizás, y solo quizás, ¿nuestro comportamiento hubiese sido otro?

La sociedad teme que los niños de hoy en dia sean mimados, malcriados y que no estén preparados para «la dureza de la vida» pero  en realidad ¿la sociedad no ha pensado que una criatura que no percibe el mal, no lo proyecta? Si preparamos un niño para que sea «duro» ¿no estamos precisamente matando la esencia del niño? ¿No estamos realmente gestando pequeños tiranos? ¿Y por qué no criamos niños bondadosos y sensibles para cambiar el mundo?

Cuando un niño sabe que sus padres le aman hasta límites insospechados, cuando sabe que acudirán en su ayuda cuando lo pida, cuando sienta que es un ser hermoso se mire por donde se mire, cuando sienta que es respetado, cuando sienta el calor de su familia a cada instante, cuando sienta que es una parte importante y primordial de este mundo, cuando sienta amor ¿no creéis que quizás será lo que él proyecte en los demás? ¿No crees que es lo que hará con sus propios hijos y con todas las personas que le rodeen?

Está comprobado que en la mayoría de ocasiones, los niños que viven en ambientes hostiles, se harán hostiles, entonces, ¿porqué los niños que reciben tanto amor no serán seres humanos que desprendan ese amor en un futuro? Si los niños en ambientes hostiles, se vuelven hostiles, y según el sentir de esta sociedad los niños que reciben mucho amor se vuelven «mimados y repelentes» entonces, hagas lo que hagas ¿los niños van a ser adultos insoportables? No señores no… Me niego a creerlo.

Quizás si todos viviésemos la vida con más amor, más pasión, y más respeto, el mundo no estaría al borde del abismo. Si en vez de mostrar a nuestros hijos que aunque lloren nadie irá en su ayuda, que aunque quieran el abrazo de su mamá o su papá no lo tendrán, les enseñásemos el poder del amor incondicional de unos padres…   el mundo sería sin duda, mucho mejor. ¿Porqué vamos a enseñarles el mal? Si les enseñamos el significado del amor, quizás, el amor se apodere del mundo.

 

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3 COMMENTS

  • Tu media mandarina

    Genial reflexión. Yo también cambié el chip al tener a los mellizos. Y creo que todo, crianza, amistad, etc., se basa en el respeto y amor. Y los consejos que suelo escuchar van desprovistos muchas veces de estos dos aspectos. Si tu amigo llora, no le intentas consolar? Pues lo mismo con tu hijo, no?

  • Cuando me sueltan esa frase les contesto que yo no educo a mis hijos con las reglas de la edad de piedra y no veas como se enfadan. Sí sueltan esas perlas de sinceridad yo también puedo hacer lo mismo. ¿No? O es que hay quien puede y hay quien no puede.

    De todas formas, respeto la forma de educar de cada uno porque es quien ve las necesidades de su hijos y las suyas propias. desde luego en mi casa les he dejado claro a todos que los quiero muchísimo aunque me enfade, aunque grite, aunque pierda los nervios… Aún en esos momentos les quiero muchísimo. De hecho, después de la tormenta, siempre lo repito: Aunque me haya enfadado muchísimo sabes que te quiero. Y ellos me responden siempre que sí, pero no que me quieran ainsss

  • Ayyyy Luz.
    Lo has clavado.
    Si las cosas no han funciona bien criándonos de aquella manera, tal vez sea el momento de cambiar las cosas, con amor y respeto.
    Un beso!

Responder a Dácil Isabel Muñoz Porta Cancelar respuesta

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